[email protected] a tu alojamiento rural

Antes de venir a disfrutar de mis parajes, de la naturaleza que me rodea, deja a un lado de la cama el estrés, el ruido de la ciudad y olvida mirar tu reloj. Quiero compartir contigo mis recuerdos de niñez, el sabor a queso manchego hecho en casa. Que te despiertes con el canto de las aves y sea el sonido de la naturaleza quien te dé los buenos días.

porche en Casa Rural Celedonia

Anhelaría que te enamoraras como yo del amanecer, de las primeras gotas del rocío y de esos primeros rayos de sol que, en el porche y sin la prisa del día, invitan a desgustar ese primer sorbo de café, apreciando un hermoso despertar.

Camina despacio por las calles del pueblo y disfruta de las casas pintorescas que conservan la armonía y uniformidad de sus fachadas. Siéntate junto a mis vecinos, en la fuente de la plaza, a observar la maravillosa puesta de sol, mientras [email protected] niñ@s revolotean jugando al escondite, se divierten, ríen, corren en libertad.

Te invito a que conozcas la magia de los senderos y caminos de los alrededores del pueblo, que sea el silencio el único que te acompañe, te tome de la mano y te guíe por esta aventura inolvidable, llena de paz, sosiego y tranquilidad.

Y si un soplo del viento te lleva a las puertas del Parque Nacional de Cabañeros, podrás disfrutar de la majestuosa águila imperial volando en libertad, un rara avis en estos tiempos de extinción de especies. Disfruta de la magia de las casas de la zona, las típicas Chozas, de techos puntiagudos, refugio de los pastores. Aún así tendrás mucho más para descubrir por ti, como un tesoro escondido.

¡Mírame! Acompáñame a disfrutar del aroma a brisa fresca a la orilla del río Bullaque, chapotea en sus aguas, siente la conexión con la naturaleza, aspira su aroma y piérdete entre los maizales. Escucha el mugir de las vacas, escóndete para deleitarte con los venados en familia, el canto del sisón y la perdíz roja.

Rio Bullaque Cabañeros

Si al final de esta aventura logré transmitirte un poco del encanto de la vida rural, me gustaría que este fuese un camino de ida para ti y los tuyos hacia el encuentro con la naturaleza. ¿Me acompañas?